Los días pasan y pasan, la vida va cogiendo velocidad y cada vez parece más difícil bajarse de este tren. Ni ganas. Todo va rápido como a mí me gusta, pero lo suficiente lento como para verlo todo con claridad, poder elegir el cambio de dirección necesario en cada momento y así, ir por el camino correcto y no a lo loco.
Últimamente todo lo veo claro claro. Así que vuelvo un poco a contar mis días. Este fin de semana por fin, hemos podido ir a esquiar. Me moría de ganas desde el año pasado y había ahorrado sólo para este fin de semana. Por suerte hemos podido disfrutar de un fin de semana diez. El tiempo y la nieve han acompañado a la perfección. Se nota que poco a poco voy teniendo más y más experiencia, lo digo por que me he lanzado a todo lo que he tenido delante sin miedo y con muchas ganas. Con mis cuernos de reno en la cabeza que ha hecho que los niños se fueran girando boquiabiertos a mí paso.
Vuelta a Murcia y escapada fugaz para cenar con la maravillosa Marinita y a dormir!
Y hoy Martes la sorpresa, de casualidad y con algo de prisa aparición estelar en la 7 Región de Murcia para hablar del centenario de los scout con Cristina. Muy guapos, muy bien peinados y maquillados. Y entre tanto ya es casi Miércoles.
Y su calor es como el sol en una cama fría en una noche de un invierno