Seguro que ha vosotros tambien os pasa. Que en un día muy malo, una situacion, una frase, una sonrisa o una mirada que os alegra el día. Se nos olvidan todos los enfados y todas las penas. El momento en el que tomas todo el aire que cabe en tus pulmones, lo retienes unos segundos y lo expulsas, llevandose consigo toda la rabia o la mala leche acumulada. En estos dias de penurias lo que creo que tenemos que intentar es, pues precisamente eso, guardar en nuestra mente esa sonrisa o mirada, y retenerla ahí, para cuando nos pueda hacer falta. De ahí lo del titulo, cuantos cafés amargos nos habremos tomado, pero si despues de eso hay un bombón o incluso un beso, cambia de sabor, y nos invita a sonreir. Insisto, no la pagueis con la persona equivocada.
PD: Te voy a pedir una cosa ahora que nadie te ve, sonrie, si si, sonrie.
mery dicho:
on Marzo 21, 2009 at 4:30 pm
..cuanta razon tienes.. pero a veces, es mejor una triste sonrisa q la tristeza de no volver a sonreir.. no ? saca lo mejor de ti siempre y vive cada dia como si fuera el último xq nunca sabemos cuando vamos a desaparecer..!
PD: y no me llames a las 5 de la mañana pa q me pase a saludarte feo!